Dom. Ene 16th, 2022


¿Qué pasará el año 2022 que está ya aquí? Al respecto, recuerdo un encuentro que tuvo san Juan XXIII con periodistas, a los que dijo que le encantaba y le interesaban mucho las noticias escritas por periodistas de lo que había pasado, pero no se fiaba cuando estos hablaban del futuro.

Ciertamente el periodismo de principios de los años sesenta del siglo pasado, nada tiene que ver con el periodismo actual, pues los periodistas tienen –tenemos– acceso a una enorme cantidad de fuentes de información, en lo económico, lo político, lo social, lo religioso y el deporte.

Por eso, cuando me pongo a escribir sobre las previsiones del año 2022 no son fruto de otear el horizonte, sino a la lectura de estudios e informes (se han hecho muchos) que han hecho sobre ese año, tanto los think-tank como las instituciones más importantes del mundo.

Para hablar del 2022, en primer lugar, cabe destacar que el 2021 terminó con un cúmulo de incertezas y debilidades, tanto económicas como políticas. En 2021 las diferencias sociales entre los países del mundo, y dentro de los países mismos, han aumentado. O sea que los que tenían dinero tienen más y los que tenían poco tienen menos.

Se trata de un desnivel cada vez más fuerte entre países ricos y en desarrollo, entre personas adineradas y no adineradas. Este hecho debe hacer reflexionar a la comunidad mundial y escuchar un poco más a las voces más proféticas, como la del papa Francisco.

1.- La salud.- Después de dos años vividos en plena pandemia de la Covid-19, con más de 250 millones de afectados, se sigue investigando para encontrar mejores vacunas y remedios más drásticos contra el virus que sigue propagándose en distintas versiones o cepas. La industria farmacéutica y los distintos gobiernos e instituciones mundiales han destinado miles de millones de dólares.

Sin embargo, el gran esfuerzo dedicado el tratamiento de los enfermos de la Covid-19 ha causado dos problemas serios: el primero, es el agotamiento del personal sanitario: médicos, enfermeras, auxiliares sanitarios y todo el personal de la sanidad; el segundo, es que el esfuerzo dedicado a la Covid-19 ha reducido drásticamente el cuidado y la investigación en otras enfermedades muy comunes entre las personas. Un ejemplo es lo poco que se destina a la salud mental que tanto se ha deteriorado durante la pandemia.

2.- Crecimiento económico. A finales del 2021 se produjo una desaceleración económica, como consecuencia de la permanencia de obstáculos al crecimiento, como las materias primas, los precios de los transportes, los precios de la energía, la inflación, el coste del cambio climático y los cuellos de botella en los suministros.

La mayor preocupación cara al 2022 es la inflación ¿La inflación ha venido para quedarse? Eso dependerá de las políticas monetarias, fiscales y salariales que se adopten.

La previsión entre los economistas es que en 2022 no se van a supear los crecimientos que se registraron en el 2021. Es posible que la final de 2022 el crecimiento global del PIB ceda 1,5 o 2 puntos sobre el 2021. Lo positivo para el 2022 es la extensión de la vacuna contra la Covid-19.

En el caso de China, se prevé una desaceleración en 2022, a causa de sus esfuerzos (tolerancia cero para la Covid-19) para eliminar la pandemia y su política de no depender de las importaciones, junto a la fuerte crisis inmobiliaria. Crecerá un 5,6 por 100.

La economía no tendrá para el 2022 el empuje que se esperaba, a causa de los riesgos que hemos descrito.

3.- Crisis energética y de materias primas. Laenergía es un bien de primerísima necesidad, sobre todo para el funcionamiento de una economía industrializada y de servicios. Con el cambio climático se registran fuertes cambios tecnológicos al tener que cambiar energías contaminantes con energías netas. Tal es el caso, por ejemplo, de la industria del automóvil. Apunta la esperanza en el desarrollo del hidrógeno verde de cara al 2022.

Los analistas aseguran que hay muchas dudas de que el precio de la energía se modere. Los altos precios del petróleo y del gas sobre todo, ha hecho que muchas economías se dirigieran hacia el uso de la energía nuclear o del carbón, como es el caso de Alemania, de China e incluso de los Estados Unidos.

Y no solo hablemos de la energía, sino de otras materias primas como el cobre, el oro, el aceite, el azúcar, el trigo, el maíz, el café, el algodón, etc. Todos ellos mueven el conjunto de la economía.

Las energías alternativas, las que no ensucian la atmósfera, crecen demasiado lentamente. Son energías que dependen del factor clima, como por ejemplo la energía eólica, la fotovoltaica o solar y la hidráulica. La eólica depende del viento si sopla mucho o poco, la solar depende si donde están instalados los paneles hay más o menos luz del sol; la hidráulica si la pluviosidad es alta o estamos ante una sequía. Por esta razón nadie pronostica “cero emisiones” para el año 2040 y en 2022 no parece que se avanzará mucho.

Para el 2022 se celebrará en Egipto la Cumbre del Clima, con la esperanza de que se avance más que en la cumbre de Glasgow de 2021.

4.- ¿Habrá crisis monetarias? Un factor que tienen en cuenta los bancos centrales, desde el Fondo Monetario, a la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco Central de China, es la marcha de la inflación y las ayudas recibidas por la fuerte crisis de la Covid-19, lo que ha comportado un fuerte incremento de la deuda. Se trata ahora de conjugar el crecimiento económico con políticas antiinflacionistas.

Los bancos centrales han anunciado ya la retirada de los estímulos como la compra de bonos, y, algunos, como la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra han anunciado ya una subida del precio del dinero, lo que hará probablemente el Banco Central Europeo en 2023 para frenar los efectos inflacionistas.

5.- Los principales eventos electorales del año 2022 son analizados con lupa en las cancillerías de todo el mundo.

En 2022 habrá 15 convocatorias electorales, algunas de ellas de gran importancia.

En Norteamérica, estarán las elecciones de medio mandato de los Estados Unidos, donde Joe Biden se juega perder la mayoría en el Congreso y el Senado, lo que sería un gran hándicap para su política.

En América Latina, las elecciones tendrán un gran peso: serán las de Brasil (sobre la continuidad del presidente Bolsonaro) y las de Colombia. En este país habrá una multiplicidad de candidatos y donde la izquierda nunca ha ganado y el gobierno actual va mal en las encuestas.

En Asia habrá elecciones presidenciales en Corea del Sur (9 de marzo) y Filipinas. En Corea del Sur el Partido Demócrata del presidente Moon Jae-in se presenta débil (el presidente no va a la reelección) a causa de los escándalos sexuales, y la especulación inmobiliaria. La cuestión está, en Corea del Sur, si tensar más la línea dura contra China y Corea del Norte.

En Filipinas no se presenta Rodrigo Duterte, pero apoyará la alianza de su hija Sara con Ferdinand Marcos Jr., hijo del presidente fallecido. Su situación estratégica es importante de cara a las relaciones USA-China.

En Australia, las elecciones federales tienen un significado geoestratégico, porque Australia se ha colocado como aliado junto a Estados Unidos y Gran Bretaña en el sur del Pacífico, para hacer frente a China y sus aliados.

En Europa celebrarán elecciones presidenciales Francia, Hungría, Irlanda del Norte (con el bréxit como tema clave), Portugal y Suecia.

Sin duda las más importantes son las presidenciales francesas, donde Emmanuel Macron, aunque no tiene demasiada popularidad ganará de nuevo las elecciones, pues tendrá enfrente a dos partidos de extrema derecha: el de Marine Le Pen y el recién llegado a la política, Éric Zemmour. No se espera que gane la extrema derecha que presenta programas demasiado exremistas, ni la muy debilitada izquierda.

Entre los países del norte de África y sur del Mediterráneo estarán las elecciones de Libia, Líbano y Túnez, países donde los equilibrios internos e internacionales son importantes. También, en África, habrá elecciones presidenciales en Kenia con su influencia en los países del cuerno de África

6.- La geopolítica en el mundo gira en torno a las tensiones entre las tres grandes potencias de hoy: Estados Unidos, China y Rusia. El centro de interés está en el océano Pacífico, donde las potencias de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Australia compiten con China, no solo para las rutas comerciales, sino sobre todo pensando en la isla de Formosa que China acosa cada vez más con el fin de anexionarla. Están también archipiélagos o islas que disputan las potencias. Rusia, que tiene su ventana en el Pacífico a través de Vladivostok, pugna por mantener las islas Kuriles, anexionadas durante la segunda Guerra Mundial cuando pertenecían a Japón.

En Europa, existe la presión de Rusia sobre Ucrania, al situar a unos 100.000 hombres cerca de la frontera del nordeste. Estados Unidos ya ha dicho que si Rusia invade Ucrania las represalias económicas serán tremendas. Rusia ya se anexionó la península de Crimea que pertenecía a Ucrania y mantiene un frente bélico en la región nordeste ucraniana, del Donbás, que se quiere anexionar. Para Putin Ucrania es la niña de sus ojos.

Clave puede ser la entrevista que el próximo 10 de enero mantendrán, en Ginebra, los dos presidentes, Joe Biden y Vladimir Putin, a petición de este último. El día 30 de diciembre hablaron largamente por teléfono, y Putin dijo que rechaza cualquier tipo de acercamiento de Ucrania a la OTAN. Las espadas están en alto.





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Por CAtolicos

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