Mié. Ene 19th, 2022



Kassym-Jomart Tokayev ha tomado la decisión de disolver el gobierno tras las protestas callejeras de los últimos días relacionadas por la subida del precio del gas. Miles de personas se han manifestado en varias ciudades de Kazajistán desde el domingo, y ahora la atención se centra en Almaty, donde continúan los disturbios

Andrea De Angelis – Ciudad del Vaticano

La dimisión del gobierno fue aceptada unas horas después de la proclamación del estado de emergencia en algunas zonas de Kazajistán, que durará al menos dos semanas. Por ello, el presidente Tokayev ha confiado a Alikhan Smailov, adjunto del ya ex primer ministro Askar Manin, la tarea de dirigir el ejecutivo ad interim. Al parecer, la decisión se tomó tras las manifestaciones celebradas en Almaty, la capital financiera del país.

El precio del gas

La causa inicial de los disturbios fue la subida del precio del gas en la zona de Mangystau, rica en hidrocarburos. Los políticos intentaron responder a las protestas anunciando precios más bajos, pero los disturbios continuaron. Según los medios de comunicación independientes, el anuncio de Tokayev de un nuevo precio de 50 tenge (11 centésimos de dólar) por litro, frente a los 120 de principios de año, no detuvo a los manifestantes en la ciudad de Zhanaozen y luego en Aktau, donde los vídeos compartidos en las redes sociales mostraban a miles de personas rodeadas por la policía.

Arrestos y heridos

Las fuerzas del orden dijeron que, durante las violentas protestas en todo el país contra el aumento de los precios de la gasolina, más de 200 personas fueron detenidas y 95 agentes resultaron heridos en los enfrentamientos. El Ministerio del Interior informó en un comunicado que los manifestantes habían «sucumbido a la provocación» y que «grupos de ciudadanos están bloqueando las carreteras y el tráfico, alterando el orden público». Según los informes de las agencias, las manifestaciones continuaron en Almaty.

El capítulo de la energía es crucial

Según Fulvio Scaglione, periodista y experto del área, ante el micrófono de Paola Simonetti, el tema de la energía juega un papel muy importante para el país, pero también en el ámbito político europeo, en un contexto de aumento de precios que ha generado preocupación en todas partes. La población de Kazajstán espera ahora un cambio de paso, que no es fácil de aplicar. Además, este capítulo es sensible – añade Scaglione – no sólo a nivel social, sino también en términos de relaciones internacionales.  

Llamada al diálogo

Ante las crecientes protestas desencadenadas por el aumento del precio del gas, a principios de semana el presidente kazajo había hecho un llamamiento a la calma, propuesto el diálogo y anunciado que el gobierno se reuniría para resolver los problemas. «Queridos compatriotas, les pido una vez más que sean prudentes y no sucumban ante las provocaciones internas y externas». Así lo afirmó Tokayev en un discurso televisado a la nación. El líder kazajo advirtió acerca del peligro de atacar a las fuerzas del orden durante las manifestaciones en varias ciudades, diciendo que era «un crimen». La policía utilizó gases lacrimógenos y granadas ensordecedoras para dispersar a miles de manifestantes, según informaron los medios de comunicación internacionales.

El escenario

El mes pasado, el país celebró 30 años de independencia mostrándose a la vanguardia por la innovación tecnológica y el desarrollo económico. El aniversario estuvo marcado por las reformas políticas y la mejora de la calidad de vida gracias al uso de las tecnologías digitales. Ahora la cuestión energética, con el discutido aumento del precio del gas, abre el escenario a una inesperada crisis política en una realidad estable, donde las protestas callejeras son una rareza.

Por su parte el Kremlin advierte: «Nadie debe interferir, no ha llegado a Moscú ninguna petición de ayuda». Las últimas noticias llegan de la ciudad de Almaty, donde un grupo de manifestantes irrumpió en el ayuntamiento. Poco antes, la policía había lanzado granadas de aturdimiento a la multitud. Mientras tanto, se está produciendo un «blackout nacional de internet» en el país, según ha revelado la organización Netblocks. Los bonos soberanos también se desplomaron, alcanzando su valor más bajo desde marzo de 2020.



Source link

Por CAtolicos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *